Quizás alguna vez has querido volver a pintar tu coche o arreglar algún desperfecto y has buscado un taller de chapa y pintura en Oviedo. Comprobarás que este tipo de reparaciones suelen ser de las más costosas que existen debido a que muchas veces el proceso de la reparación y posterior pintado de una chapa de un coche es algo lento y tedioso.

Solo tienes que comprobar la forma en la que trabaja un taller de chapa y pintura en Oviedo para ver cómo gran parte de ese trabajo es manual y en ocasiones bastante precario. Pero si hay un trabajo que se realice de forma un poco más automática es el pintado de los coches, el cual se realiza en una cabina de pintura. Si quieres saber cómo funcionan de forma sencilla estos automatismos, sigue leyendo este artículo.

Lo primero que debes saber es que una cabina de pintura es un lugar que se encuentra completamente estanco, donde debe circular aire caliente a una cierta presión con una velocidad moderada para que el pintado y secado se produzca en el menor tiempo posible. Así, estas cabinas tienen dos grandes zonas diferenciadas, el recinto de pintado y un impulsor/quemador del aire caliente que hablamos.

En la primera fase, el pintado, se aplica la pintura, pero unas turbinas se encargan de extraer todas las partículas que pudieran ensuciar el aire y, por tanto, se unieran a la pintura que se aplica en esta fase. En una segunda fase, horno, se usan unos ventiladores que regulan la temperatura y que van aplicando calor o frío según el proceso que se necesite en cada momento.

Así que ya sabes, si necesitas hacer algún trabajo de chapa y pintura, no dudes en visitar nuestro taller, L y J Auto, donde ofrecemos la mejor calidad de acabado con la última tecnología, todo ello dirigido por los mejores profesionales del sector.